Visitar el Conjunto Monástico
de San Juan de la Peña ,
entre a este monasterio escondido bajo una roca es viajar a un pasado que nos
habla del nacimiento del reino de Aragón. Tumba de reyes y estación obligada de
los peregrinos en el Camino de Santiago, esta joya artística está vinculada a
la tradición del éxodo del Santo Grial.
El original claustro bajo la
roca que le da nombre, es una maravillosa muestra de arte románico, con unos
hermosos capiteles de escenas bíblicas de gran expresividad.
La visita a este conjunto
monástico se completa con la del Monasterio Nuevo de estilo barroco, enclavado
en la pradera de San Indalencio, además de las dos iglesias románicas de Santa
Cruz de la Serós.


